lunes 17 de septiembre de 2007

Ser español ya no es una excusa, es una responsabilidad


Queridos amigos:
Quiero dedicar estas líneas a un pequeño homenaje a la que es la mejor generación del baloncesto español; la que, en poco más de un año, se ha proclamado campeona del mundo, y subcampeona de Europa. Estos chavales, que tienen más o menos mi edad (aunque unos pocos centímetros más de altura, unos pocos ceros más de sueldo, y que juegan un poquito mejor que yo al basket) han ilusionado a todo un país con su juego en equipo, con la grandeza de su entrenador (a quien tuve la suerte de escuchar en una conferencia), con la mejor defensa sobre la faz de la tierra y con el juego individual de todos ellos. Pocos equipos tenían hasta media docena de jugadores capaces de romper un partido como Navarro, Calderón, Marc, Rudy, Garbajosa, Sergio... además de Pau Gasol, imparable y perfecto. Además, con ellos ha llegado el lema que España, como nación acomplejada que es desde hace siglos, necesitaba (vale que es muy chorra medir el prestigio de un país por sus éxitos deportivos, pero es así; véase “Good bye Lenin”; tampoco doy saltos de alegría porque se le haya ocurrido a la gente de Nike, pero qué se le va a hacer).
Tras un año de gloria, un mundial imbatidos, y presentándose en la final del Eurobasket con sólo una derrota por un mal partido contra Croacia, y frente a una Rusia a la que ya habíamos derrotado con claridad en una fase anterior, este equipo ha perdido por un punto en los últimos segundos. 59-60. ¿Podemos hablar de derrota? No lo tengo claro. Ni Rusia ni España han sido superiores. España hizo un primer cuarto glorioso. Desde entonces, los rusos comenzaron a remontar, paulatina e inexorablemente. Rusia desplegó en esta ocasión la mejor defensa del mundo, la única capaz de frenar a Gasol, de dejarle en 13 puntos y de dejar a España en 59. Nuestros chicos también hicieron su trabajo en defensa, dejando al actual campeón de Europa en 60 puntos. ¿Quién da más? Lo dicho, probablemente la final en la que se enfrentaron las mejores defensas del mundo.
Al final el partido se decidió como se deciden los partidos igualados, en los últimos segundos, por una mezcla de aritmética y suerte. En 20 segundos, el último gran ataque español falló, tras una demoledora defensa contra Gasol; los griegos lanzaron a 2 segundos del final, el balón tocó el aro, y entró. Todavía quedó tiempo para que Gasol armara el brazo y lanzara un último tiro, el de la victoria; el balón tocó el aro y... salió. Suerte, pura suerte. Por lo menos perdimos en un partido limpio, con un buen arbitraje, sin apenas tanganas ni tonterías, y ante una Rusia que se acaba de postular como una nueva potencia del basket (¿os imagináis la tristeza si España hubiera perdido ayer, contra una Grecia inferior, decadente y marrullera, y con un arbitraje descaradamente en contra? Hubiera sido una pena; yo hasta sentí que Grecia hubiera apartado a Eslovenia de la lucha por las medallas, aunque nadie hubiera apartado a Lituania de su merecidísimo bronce).
Conclusión, no me queda un mal sabor de boca: España sigue en la élite del baloncesto mundial, y comparte el podio con dos grandes equipos, Rusia y Lituania. ¿Qué importa el metal, o quién metiera la última canasta, ante la deportividad de Kirilenko abrazando a un abatido Gasol? Lo dicho, enhorabuena a España, a Rusia, y al baloncesto europeo.

P.D.: ¿No es curioso que el único partido que pierde España sea el que presencia Zapatero, y precisamente por falta de suerte? Y su frase horas antes del partido de “si España hubiera perdido ante Grecia me echarían a mí la culpa”... ¿no podría considerarse mal fario? Y más viniendo del hombre que, tras 3 años de estabilidad económica va y dice “la economía española va bien”, justo antes de que llegue una crisis económica mundial, o del que apoyó electoralmente a Segolene, Schroeder y Kerry.
No le estoy echando a ZP la culpa de la derrota de España, pero... ¿no esperaríais que no tocara el tema, verdad?
Un abrazo, amigos.

2 comentarios:

Pablo dijo...

Un texto muy bonito. La verdad es que los partidos de esta Eurocopa fueron muy emocionantes y que lo de perder la final en el último segundo, una pena. Se luchó y se hizo lo que se pudo. No hay nada que reprochar a nadie.
Por cierto, en "El Comercio" de ayer, un columnista también le echó la culpa a Zapatero. Si es que los de ese lado sois de un previsible...

Ulysses dijo...

Un aleteo de una mariposa puede desencadenar un huracan en otra parte del mundo.
Saludos