
Queridos amigos:
Unas breves líneas para enmarcar esta deliciosa foto, publicada por Hispanidad, y en http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276306274.html
En ella se ve a Polanco, en 1972, rodeado de gerifaltes franquistas; uno de ellos, antes de ser ministro, estuvo en Santillana (además de ser marido de la hija de Fraga, quien también aparece en la foto). Tendreis que entrar en la noticia para saber más, lo siento, pero no podía esperar a colgarla.
Un abrazo enorme.
2 comentarios:
Muy buenas, colega. La foto me parece interesante, pero no me parece tan llamativo como presentan el Libertad Digital. Me explico:
Que Polanco tuviera relaciones con el Franquismo es lógico: Había que vivir, quería ganarse la vida y si para eso tenía que lamerle el culo al que mandaba, lo hacía y punto. Mucha gente lo hizo como un precio que había que pagar para poder dedicarse a lo que quería. Hay quien hablaría de oportunismo, pero yo prefiero hablar, simplemente, de instinto de supervivencia.
Otra opción es tan simple como que en ese momento Polanco creyera en los "valores" representados por el resto de los comensales. En ese caso, el señor Polanco es libre de haber cambiado de bando, porque, ya se sabe, "de sabios es rectificar".
Lo que me parece grave de Libertad Digital es que se presenta como si fuera malo. Como si el que una persona cambiara su manera de pensar no fuera aceptable.
Es decir, como si fuera malo pensar.
Jejeje, sólida retórica, camarada. Pero la cuestión aquí no es supervivencia, sino trepar. Muchos de nuestros abuelos lucharon con la República, y después tuvieron que callarse, alegrarse de seguir vivos, y trabajar como mulos para sacar a sus familias adelante. Esa fue la gran generación que creó el bienestar de los 60, y que en el fondo, con su humildad y coraje cotidianos, hicieron posible una transición en paz. Pero el señor Polanco se afilió en cuanto pudo al Frente de Juventudes, organización fascista y totalmente voluntaria en la que militó hasta los treinta y tantos años. El colega se hizo millonario con una serie de pelotazos gracias a sus contactos en el Régimen. Y en cuanto murió Franco, sin ningún tipo de transición, levantó un Partido Socialista y se puso a dar carnets de demócrata. Él y sus chicos, por supuesto, lo eran de toda la vida, y los demás no.
Por supuesto que ha habido una inmensa evolución ideológica en España, pero no hay que confundir a la gente que era apolítica y católica practicante en tiempos de Franco porque no querían meterse en líos, y en cuanto pudieron votar lo hicieron por quien les daba la gana, con los que en aquellos años iban de camisa azul para medrar y luego se hicieron progres para hacer lo mismo, sacar tajada. Demasiados miles de españoles decentes tuvieron que tragarse sus ideas durante 40 años para seguir vivos y alimentar a sus familias para que se les compare con los trepas chaqueteros, que también fueron unos cuantos. Como diría mi profesora de literatura del instituto: "todo lo que hay que trabajar para no trabajar".
Este texto se lo dedico a mi abuelo, camionero de astilleros que leía a Tolstoi y Cholojov, y a quien los fascistas le robaron un chaquetón de cuero precioso con la excusa de que, como le iban a fusilar, ya no lo iba a necesitar. Su hija llegó a catedrática y su nieto, al paso que vamos, a doctor. Ah, y votoó a Suárez, y en alguna ocasión incluso a AP, por alguna amiga de mi madre que estaba en el partido.
Un abrazo.
P.D.: Te acabo de robar la cartera con mi discurso de homenaje a los veteranos de la República, ¿eh? Descuidaste ese flanco, camarada, jejeje.
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