martes 27 de febrero de 2007

Dos hombres II: Martin Scorsese



Queridos amigos:
Continuando con mi faceta de comentarista cinematográfico, pasaré ahora a hablar de otra de las leyendas vivas del cine americano: Martin Scorsese.
Me encanta este tipo. No sé si es que me calentaron demasiado la cabeza en las clases de historiografía, pero su obra me recuerda a l'Ecole d'Annales. Me explico: estamos ante un maestro de la vida cotidiana. Su trilogía de la mafia italiana (Malas calles, Uno de los nuestros y Casino) no cuentan los grandes dramas de los grandes dones, sino qu eresponden a preguntas como: qué hace un recadero de la mafia un sábado por la noche, cuánto dinero lleva en el bolsillo, cuántos trajes tiene en su armario, cómo son dichos trajes, con qué tipo de mujeres se casa y con qué tipo de chicas sale, cómo habla, qué y cómo come...y, sobre todo, qué tipo de cosas pasan por su cabeza.Por eso, nuestro hombre ha hecho algo que se creía imposible: creó una obra sobre la mafia comparable al Padrino I y II, de hecho, son totalmente complementarias. Así, si Coppola había montado una tragedia shakesperana de viejos reyes y traidores, Scorsese se mancha las manos y se descojona de risa con personajes de verdad, gigantes y enanos a la vez, hombres en suma. Del "bonasera, Bonasera, ¿qué he hecho para que me trates con tan poco respeto?" al "Leakage my balls! I want the guy who's robbing us!". De Don Corleone, a los adorables viejitos de Casino. De Michael Corleone, a los personajes brutales y estúpidos de Joe Pesci. Tipos capaces de crear un imperio de 100 millones de dólares, y joderlo todo. Y, en medio de todo, Mamma Scorsese y sus impagables improvisaciones.
Pero lo mejor es que Martin Scorsese no es sólo eso. También hizo una de las películas más interesantes sobre Jesús, "La última tentación de Cristo" (de hecho, la teología católica inunda su obra, como se puede ver en Malas calles, Casino y The departed), y un increíble díptico sobre el New York del s. XIX, compuesto por "La edad de la inocencia" y "Gangs of New York" (la última, probablemente la mejor adaptación literaria e historica de los últimos tiempos; dicho díptico podría ser convertido en trilogía por la futura biografía de Teddy Roosevelt), por no hablar de películas ligeras como "New York New York" o "After hours".
Y todo esto, después de crear uno de los títulos impresindibles de lo que podríamos llamar la nouvelle vague americana: "Taxi driver".
Así pues, tenemos una increíble filmografía encima de la mesa, toda ella diversa y riquísima. ¿Qué puede tener en común? Pues probablemente el estudio frío y profundo de sociedades, de dilemas, de estéticas, de mecánicas sociales, de distintas escalas de valores, de distintos niveles de cotidianeidad...En suma, la obra de alguien que no creo que desconozca las grandes teorías de la Historia y la Sociología.
Muy bien, ya he expuesto la grandeza de este hombre. Ahora bien, ¿qué supone "The departed" en su obra? He de admitir que no lo sé.
O no conozco muy bien la mafia irlandesa, o esta película no está dirigida tanto a explicar un mundo como a mostrarnos una metáfora sobre el Bien y el Mal, muy católica por cierto: cómo el camino del Bien siempre es duro, y el del Mal siempre está rodeado de facilidades y placeres, todos ellos vacíos; cómo el Mal es estéril (deliciosa alegoría; la cual sólo se le puede aplicar a un gangster irlandés, nunca a los prolíficos gangsters italianos); cómo lo mejor que le puede pasar a un determinado tipo de hombre es saber quién lo mata y por qué (tranquilos, no he destripado nada).
Sin embargo, echo de menos demasiadas cosas para que "The departed" sea una de mis películas favoritas: Apenas hay costumbrismo (claro que...¿a quién le interesa el costumbrismo de seres como los irlandeses, esos individuos feos,alcohólicos y sin sentido del humor, carentes de gusto por la comida, la belleza o las mujeres?) y me es difícil incluírla en una categoría cíclica: ¿Estamos ante una pentalogía del crimen organizado, o ante un díptico sobre las bandas irlandesas? Lo de la pentalogía tendría sentido: Malas calles, Uno de los nuestros y Casino muestran distintos niveles de poder de la mafia italoamericana, de quinquis callejeros a magnates del juego, pasando por atracadores y gangsters de clase media (esta teoría la expone Nicolas Pillegi en los extras del dvd de Casino); Gangs of New York mostraría la épica cosmogonía bárbara (la expresión es de Borges, aplicada al libro de Herbert Ashbury, véase "La historia universal de la infamia") de las bandas irlandesas de New York en el s. XIX, retratadas con toda su grandeza y brutalidad. En esta línea, "The departed" representaría una alegoría de la evolución de la guerra entre estado y bandas, guerra que habría llegado a tal sutilidad que pasaría a ser un juego de espías en el que las bandas infiltran a sus agentes en la policía (todo ello envuelto en grandeza, no en corrupción) y viceversa, poco más de un siglo después de que el ejército de la Unión barriera a cientos de gangsters harapientos armados con palos y piedras de las calles de Five Points durante el Motín de los seis días, durante la Guerra de Secesión (vuelvo a recomendar la lectura del volumen de Ashbury).
Pero bueno, Martin siempre nos sorprende, y a lo mejor su falta de realismo en esta ocasión respondía a un deseo de resaltar lo etéreo del juego de espías (toma frasecita).
En conclusión, que me encanta Scorsese, aunque, al ser el increíble realismo con el que retrata todo tipo de sociedades (desde los matones de Little Italy a la aristocracia del Nueva York del s. XIX, pasando por una interesante visión de la vida de Jesús), y no ser "The departed" una obra en la que dicho estilo brille especialmente, no consigo colarla en mi subjetiva lista de sus obras maestras. Lo dicho, puro subjetivismo.
Espero impaciente sus dos próximos proyectos: "The rise of Theodore Roosevelt" (tengo unas ganas locas de ver cómo nos pinta a los españoles y cómo retrata la batalla de Lomas de San Juan) y "Silence", una peli sobre misioneros jesuitas en el Japón del s. XVII. Creo que Javier Bardem está involucrado, bien por él, tiene una pinta estupenda.
Por último, quiero recalcar por qué me he negado a utilizar el título español, "Infiltrados", cuando usé otras traducciones. Porque, si bien "Malas calles", "Toro salvaje" y "La edad de la inocencia" son traducciones exactas del título inglés, y "Uno de los nuestros" es una traducción muy atinada de "Goodfellas", "Infiltrados" sólo indica la acción de la infiltración, mientras que "The departed" tiene un sentido mucho más simbólico: se refiere al que parte, al que estará sólo, en tierra extraña, rodeado de gente que no son los suyos, y además es una expresión que en la peli tiene un significado religioso, pues aparece en una estampita... En fin, creo que es un título precioso. Lástima que en español no hubiera una palabra que recogiera ese sentido, y le pusieran un título que parece sacado de cualquier peli de Tom Clancy. Por no hablar de "Heartbreak ridge", la Colina de los Corazones Rotos, una batalla real de la Guerra de Corea, y que sustituyeron por el título de cualquier peli de Stallone. En fin.
Bueno, queridos míos, ya os dejo. Sed felices y ved buenas películas, que yo haré lo propio.
Un saludo.

3 comentarios:

Pablo dijo...

Interesantes comentarios, como siempre. Y más atinados y menos freudianos que los que hizo Lucía Etxebarría hablando de esta misma película, diciendo que es una oda a la homosexualidad reprimida.

Pedro dijo...

Gracias por ut comentario. Por mucho que lo intento no consigo estar nunca de acuerdo con la individua esa. ¿Son imaginaciones mías, o sólo dice tonterías en su artículo del magacine?
En cuanto a la homosexualidad en Scorsese, pues chico, yo nunca se la noté en ninguna película. De hecho, las historias de amor heterosexuales de "La edad de la inocencia" y "Casino" son increíbles, fortísimas y muy bien narradas. Digamos que hay mentes calenturientas que cada vez que ven en un mismo plano a dos personajes del mismo sexo ya creen que hay connotaciones gay. Y si dichos actores son monos y van en uniforme ya ni te cuento. Estuve buscando en internet y lo único que se ve en relación a la homosexualidad de la peli es que, o bien a los gays les parecen monos los actores, o bien que sigue habiendo gente q odia a di Caprio y lo llaman maricón. Dichos bestias también odian a Scorsese por hacer pelis con él. Que les jodan. Y mucho.Scorsese es un genio, se ha casado 5 veces y tiene 2 hijas. Y si además de eso, también es gay, o bisexual, pues mejor para él, pero teorías de la conspiración para el que las quiera.
He dicho.

Pablo dijo...

Hombre, tanto como que "sólo dice tonterías"... Sus artículos suelen ser interesante, al margen de que estemos o no de acuerdo con su postura, lo que pasa es que en este caso hizo un comentario ciertamente desafortunado. Otra cosa es que me ponga de su parte porque me cae bien cualquier persona que esté picada con Jiménez Losantos.
Por cierto, tomo nota de que las "teorías de la conspiración para el que las quiera". Puede que alguna vez te lo recuerde.